- Mamá, mamá... ¿Me vas a comprar
la bici? - ¡Ay, nene! Encima de paralítico,
eres tonto.
- Mamá, mamá... ¿Cómo
es que tu eres blanca, mi papá es negro
y yo soy de piel amarilla? - Ay,
hijito, si supieras qué fiesta hubo
aquel día. ¡Deberías alegrarte de no
ladrar!
- Mamá, mamá... En la
escuela me dicen mafioso. - Mañana
mismo voy a arreglar eso - Bueno,
pero que parezca un accidente, eh
- Mamá, mamá... Cuando me crezcan
los deditos... ¿Los puedo volver a meter
en el ventilador?
- Mamá, mamá...
El bebé se hizo mierda. - ¡Caca!
se dice caca. - No, que se hizo mierda,
que se me cayó por la ventana
- Mamá, mamá... En la escuela me
dicen mentiroso. - Anda cállate,
si hace un año que acabaste la escuela.
- Mamá, mamá... ¿Qué es una
madre degenerada? - Anda calla, y
sigue lamiendo.
- Mamá, mamá...
Que ya no quiero conocer a mi abuelito.
- Cállate y sigue escarbando.
- Mamá, mamá... Que ya no me gusta
mi hermanito. - Cállate y sigue comiendo.
- Mamá, mamá... ¿Puedo jugar con
el abuelo? - Bueno, pero después
vuelve a enterrarlo ¿De acuerdo?
- Mamá, mamá... ¿El corazón tiene
piernas? - Nooo ¿Por qué? - Porque
anoche papá estaba encerrado en el cuarto
con la criada y decía: Abre las piernas
corazón.
- Mamá, mamá... ¡Hay
un pedazo de carne en la sopa! -
¡Ay, nene!... tu y tu lepra.
- Mamá, mamá... Dejé la droga. -
¡Gracias a Dios! - Sí... pero ahora
no me acuerdo donde la puse.
- Mamá, mamá... Papá tiene dos penes.
- ¿Cómo que dos penes? - Sí, uno
pequeño para mear, y uno grande y duro
para limpiarle la boca a la criada. |