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Respuesta a la carta de divorcio


Ex querido Roberto:

Precisamente estoy llevando todo el asunto de la separación mediante abogados para evitar estos arranques que te dan, esa manía que tienes de confundir romanticismo con cursiladas, sentimientos con sensiblería y profundidad con autocompasión. Pues bien, tú ganas, ¿quieres listitas? Aquí tienes:

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ.

- El resfriado que cogimos bajo la lluvia de Londres en nuestra luna de miel porque tú eras demasiado hombre como para preguntar a nadie donde estaba el hotel

- Tu habilidad para recordar "el leve de rastro de perfume que quedo flotando en el ascensor cuando no te atrevías a dirigirme la palabra..." y ser incapaz de darte cuenta si iba a la peluquería después de casados.

- La porqueria de tapete que nos regaló tu madre, que no queda bien en ninguna parte.


- Las veces que me ignoraste a mí y a mis problemas porque "estabas cansado y querías ver la tele", "Porque habías quedado para ver el fútbol", "porque soy una histérica premenstrual", etc.

- La promesa de que me apoyarías y me amarías más allá de las palabras bonitas y superfluas en situaciones extremas.

- Los nombres que te gustaban para los hijos que nunca tuvimos porque apenas me tocabas. Aunque casi mejor, porque tienes que reconocer cómo te has engordado y dejado desde que con la boda te creíste que me tenías segura.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR.

- Todos los álbumes, colages, dibujos y regalitos que con tanta ilusión y esfuerzo te hice y tú apenas miraste ni agradeciste.

- La lucidez que me llevó a alejarme de ti. No quiero volver a aguantar más tus neuras, tu presunta superioridad moral ni tu amplio arsenal de estupideces.

- El hombre que me hace más feliz en un día que tú en cinco años.

- Mis amigos, que, lamentablemente, vieron lo imbecil que eres mucho antes que yo.

En cuanto a los objetos materiales que hemos adquirido (y de vez en cuando compartido) durante nuestro matrimonio, estaré encantada de aceptar tu renuncia a ellos y quedármelos todos, y no sólo por que yo pagué bastante más de la mitad de ellos, sino porque te vendrá muy bien pasear ese fingido desprendimiento, ese superficial, infantil y falso desprecio por lo mundano, ese farol vanidoso por la puta calle.

A ver si sigues tan místico cuando no sólo no tengas quién te haga la cama, quien te cocine, ni quien te lave la ropa, sino que no tengas ni que vestir, ni comer ni donde dormir. Tal vez si vives de forma tan miserable logres engañar a alguna tonta para que te aguante otros cinco años, porque la arpía de tu madre, gracias a Dios, no aguantará tanto.

Por último recordarte el teléfono de mi abogado (...) , que además de mejor es más despiadado que el tuyo, para que dejes de hacer el imbécil con esas cartitas y posturitas tuyas, y de una vez nos divorciemos. Momento en el cual, por primera vez en tu egoísta y asfixiante existencia, me harás feliz de verdad.

Hartamente, Cristina.

Nota: Ganadora del III Concurso a Otros Puntos de Vista. La próxima vez que alguien te suelte un rollo piensa que siempre hay una parte contraria, trata de ser objetivo.

David López S.


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